Edificio de una pequeña comunidad de cuatro vecinos en Irún, Calle Aduana, cuya fachada presentaba un deterioro importante tras muchos años sin intervenciones de conservación. Existían problemas de humedad en las viviendas.
Una obra interesante que devuelve protección, estética y durabilidad al edificio. La fachada quedó completamente rehabilitada, con un acabado elegante y personalizado, y las viviendas quedaron protegidas de las humedades. Palabras clave: rehabilitación fachada Irún Calle Aduana, comunidad de 4 vecinos, reparación balcones, morteros, pintura dos colores