En Hernani (Gipuzkoa), Calle Izpizua, la fachada del edificio presentaba filtraciones en los balcones, desgaste en los paramentos y deterioro en los canalones de cubierta. Este tipo de problemas es habitual en la rehabilitación de fachadas en Gipuzkoa, donde la lluvia y la humedad obligan a intervenciones periódicas para garantizar la durabilidad y seguridad de los inmuebles.
El edificio recuperó una imagen renovada, sólida y estéticamente cuidada. La impermeabilización de balcones y la sustitución de canalones ofrecen mayor protección frente a la lluvia, alargando la vida útil de la construcción y mejorando la calidad de vida de los vecinos.