Edificio de dos viviendas situado en el centro de Biarritz, Rue Mazagran, en una de las calles principales y cerca del mar. La fachada presentaba deterioro en la piedra, contraventanas envejecidas y elementos metálicos oxidados, además de paredes que requerían protección frente a la humedad.
Un trabajo de pequeña escala pero laborioso, que devolvió uniformidad y protección al edificio. El color fue elegido por los vecinos, con un contraste particular, y el resultado final cumplió con sus expectativas.